Alto gobierno brasilero está presionado para vetar la polémica ley forestal

Por: Oscar Luna

Ecologistas, políticos, estudiantes y otros miembros de la sociedad civil ejercen fuerte presión 

El gobierno de Brasil se encuentra en una encrucijada debido a la ley forestal, ya que dicha ley definirá el futuro de la Amazonia Brasilera, razón por la cual existe una fuerte presión sobre la presidenta Dilma para que vete total o parcialmente dicho “Código Forestal”. Recientemente 10 ex ministros de ambiente brasileros, entre quienes resalta Marina Silva, han hecho pública una petición para que Dilma vete el Código y mientras la presidenta toma una decisión que definirá la política ambiental de Brasil y tendrá un impacto internacional, los ojos del mundo se centran en Brasil hasta que los 15 días hayan transcurrido.

En estos momentos la propuesta que ya ha sido aprobada con 274 votos a favor y 184 en contra, ha hecho que la propuesta de ley haya sido elevada a la silla presidencial para que sea analizada por la jefa de Estado, la cual a su vez tiene la potestad de aprobar el proyecto o vetarlo, ya sea en su totalidad o parcialmente, siendo esta última opción la que ha tomado más fuerza, ya que le permitiría al gobierno de la presidenta Dilma tener una buena imagen ante la opinión pública tanto nacional como internacional, también le daría cierto grado de satisfacción a los movimientos ecologistas y a su vez cumpliría con la agenda del lobby agropecuario, el cual en Brasil es el sector económico y político más fuerte .

Este código es quien viene a reformar una ley de 1965 a la cual muchos expertos en materia jurídica consideran como inaplicable a la realidad económica de la amazonia brasilera en el siglo XXl , ya que de hecho a consideración de muchos defensores de la amazonia esa ley ha quedado en “letra muerta” y un ejemplo lo podemos reflejar en dos realidades, la primera seria el nivel de inseguridad que se vive en la selva, donde grupos armados realizan actividades violatorias a la ley e incluso sicariato, mientras que la segunda tiene que ver con las múltiples invasiones, actividades mineras y deforestación para la industria maderera y el posterior desarrollo agrario que se han hecho de manera ilegal desde hace mas de 30 años

Por su parte una muestra de la capacidad política y económica que tiene el sector agropecuario lo podemos ver en el hecho de que mientras en el censo del año 2010, la población rural brasilera representaba apenas el 16% de la población, el “Frente Parlamentario Agropecuario” (lobby agrario) tiene en sus filas a 268 diputados, por lo que representa una real mayoría al contar con el 52%, razón por la cual el veto a dicha ley representa un costo político sumamente alto para la presidenta Dilma, quien de no ceder ante los intereses económicos podría hacer que la oposición pase a ser mayoría durante toda su gestión.

Por su parte la sociedad civil desde el mes de Marzo está juntando 1,4 millón de firmas de electores que estén en contra de la destrucción de las zonas protegidas para proponer al Congreso un proyecto de ley de iniciativa popular que le de mayor garantías a las zonas protegidas, así mismo un estudio divulgado por la Universidad de Brasilia afirma que la nueva ley podría aumentar en un 47% el índice de deforestación para el año 2020. Una de las principales razones por las cuales el sector estudiantil, grupos políticos no alineados y otros miembros de la sociedad civil brasilera se hayan solidarizado con el movimiento ecologista es por el hecho de que las actividades económicas (minería, agricultura y sector maderero) tanto legales como ilegales que se han venido estableciendo dentro y alrededor de las zonas protegidas, en la actualidad se encuentran estrechamente relacionadas a situaciones violatorias a los derechos humanos y a graves casos de contaminación.

Uno de estos casos lo presenta el asesinato al líder campesino José Claudio Ribeiro da Silva y su esposa María do Espíritu Santo da Silva, quienes en el año 2011 fueron víctimas del sicariato dentro de una reserva ambiental amazónica al hacerle frente a las violaciones a los derechos humanos y a las actividades ilegales, cabe resaltar que pese a que este caso fue especialmente impactante en la opinión publica no es el único, ya que se habla de centenares de víctimas de sicariato desde los años setenta, a lo que habría que agregar la gran cantidad de denuncias que han realizado históricamente los pueblos indígenas del Brasil.

Debido a esta estrecha relación que existe entre el lobby agrario el cual es llamado “ruralista” y la ilegalidad, han hecho que gran parte de la población brasilera considere este lobby como una “mafia” sin escrúpulos que representa una gran amenaza para la amazonia, los campesinos y los pueblos indígenas, razón por la cual el código forestal representaría un manto de legalidad para quienes históricamente han actuado al margen de la ley, razón por la cual algunos sectores han considerado como un insulto a la justicia y a la democracia el artículo de la ley que propone una amplia amnistía para quienes en las últimas décadas, violaron sistemáticamente las leyes actuales, se dedicaron a desforestar donde estaba prohibido y una vez finalizado el comercio de la madera, se dedicaron a mantener en esas zonas su actividad agropecuaria, dicha amnistía otorgada a través de la suspensión de multas y sanciones impuestas a los propietarios de tierras que talaron ilegalmente hasta 2008 representa un duro golpe a la institucionalidad brasilera.

La presión que tiene el gobierno de la presidenta Dilma no solo se remonta al ámbito local, sino que va mucho más allá y llega a comprometer la imagen internacional de Brasil, quien a su estaría incumpliendo varios convenios internacionales sobre la protección de selvas, protección de fauna silvestre , reducción de emisiones de co2 y derechos de los pueblos indígenas, razón por la cual dentro del mismo gobierno existen opiniones encontradas y hay quienes admiten que las consecuencias de dicha aprobación pueden tener consecuencias negativas para la imagen y credibilidad del Brasil en su rol de anfitrión de la conferencia de desarrollo sostenible Rio+20 y el rol protagónico que ha tenido en las últimas conferencias sobre cambio climático.

Se puede considerar que la presión internacional está dirigida a la parte ambiental de Brasil y que el mundo quiere que la ley sea vetada, pero eso no es del todo cierto, ya que la demanda mundial de madera, minerales y alimentos también juega un rol económico que domina realmente en la realidad del Brasil y ejerce a su vez una fuerte presión al gobierno, quien a su vez tiene muchas cosas para pensar en tan poco tiempo.

Para nadie es un secreto que Brasil actualmente es considerada como una potencia económica en pleno crecimiento y desarrollo, pero a su vez el potencial ecológico de su amazonia tiene una importancia global, razón por la cual la decisión que tomen va a repercutir en todo el globo ya sea por el enfoque político, social, económico o ambiental, cabe resaltar que Brasil es uno de los países mega diversos del mundo y posee aproximadamente el 40% de los bosques tropicales del mundo, por lo que la votación del nuevo código pone en juego el factor de la deforestación

Ecólogos afirman que de aprobarse dicha ley, va ir en aumento progresivo la degradación de los suelos y en especial el de la Amazonía, así como se incrementará la extensión de los cultivos agrícolas en áreas que hasta la fecha se encuentran protegidas, así mismo otro punto negativo del nuevo Código Forestal es que retira la protección de zonas sensibles del entorno natural, como los manglares, los humedales, manantiales, cuencas hidrográficas y otros ecosistemas delicados a la intervención humana.

La reforma no solo enfrenta al mundo, sino que también enfrenta las dos caras de Brasil: por un lado se encuentra ese gran potencial ambiental en el que el 60% de su territorio es bosque, lo que convierte a Brasil en un país mega diverso y por otra parte se encuentra el sector agropecuario que cuenta con sus exportaciones récord y cuyos cultivos representan un 27,7% del territorio nacional, los cuales a su vez necesitan con carácter de urgencia de unas reglas claras y firmes que definan las zonas en las cuales se puede expandir el sector con el mas bajo impacto ambiental posible, ante esta situación el diputado Iván Valente afirma …“la nueva ley solo atiende al interés de los beneficios inmediatos de los grandes exportadores de soja, ganado y biocombustibles, y dejará una herencia maldita a las generaciones futuras”…

Esta situación provocada por la ley forestal ha hecho que una persona como Marina Silva (Ex- candidata presidencial) quien le ha dedicado toda su vida a la defensa de la Amazonía y quien fuese Ministra de Ambiente del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva entre el periodo de Enero de 2003 a Mayo de 2008 haya recobrado un fuerte interés por la opinión publica tanto nacional como internacional.

Marina Silva considera que: …“Estamos viviendo un gran desafío de la sociedad, que involucra a empresarios, trabajadores, jóvenes, en fin, a toda la humanidad, y es tan grande que tenemos que trabajar todos juntos para lograr una transformación”… , razón por la cual el código forestal debe vetarse y convocarse en un corto plazo a la discusión de una nueva ley protagonizada en igualdad de condiciones por todos los sectores de Brasil, a su vez considera que el argumento usado por el sector agrario en que dicho proyecto de ley va a aumentar la calidad de vida de las zonas rurales y del ciudadano brasilero en general, Marina Silva considera que: …“El problema es que la humanidad se ha ido apartando cada vez más de los intereses colectivos y ha destruido los recursos naturales de millares de años y eso no promueve una mejor calidad de vida”… razón por la cual la calidad de vida de las futuras generaciones se va a ver directamente afectada por las consecuencias de nuestras actos que hoy estamos generando.

Mientras que en Brasil la gran mayoría de los políticos se encuentran parcializados hacia vetar o aprobar la ley, hay quienes consideran que la ley actual y el proyecto de ley tienen fallas que deben ser trabajadas y se debe hacer una apertura para una nueva ley que considere los múltiples factores y exista un beneficio para todos, recientemente el diputado Lira Maia consideró que el: … “Código Forestal va a disminuir la inseguridad jurídica del campo. Tenemos que preservar el ambiente pero sin transformar al productor en bandido de la patria”… Lo que resalta la necesidad de una profunda discusión sobre este importantísimo tema.

Mientras pasen los días es que el mundo podrá saber qué es lo que realmente va a pasar en Brasil y todo parece que la consigna “Vetalo Todo Dilma” de los movimientos ambientalistas pareciera que no va a tener efecto dentro del gobierno ya que de haber veto, esto obligaría moralmente al Estado en actuar y hacer cumplir la ley de 1965 con todo el peso de la ley, lo que ciertamente le traería problemas políticos a la gestión de la presidenta Dilma.

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