Camino de Fe

Por: Luciano Gimón Zerpa

@destinohatillo

Ya no es ninguna sorpresa que luego de seis convocatorias anteriores para una peregrinación por la paz en El Hatillo, con todo lo que ello implica de logística y aporte de muchas personas para la organización, promoción y realización de un recorrido de 12 kilómetros a lo largo de nuestro municipio, se realice sin ningún contratiempo este andar con sombreros, gorras, viseras, pañuelos bastones, conchas, protectores solares, botellas de agua, energía y decisión.

Tampoco lo es el hecho que sea este circuito el único, en el mundo, autorizado por la Archicofradía de Santiago de Compostela, es decir fuera de España, en donde se realice este recorrido que lleva el nombre de Santiago Apóstol y Mártir con una similitud en desplazamiento, etapas que cumplir y pasaporte que sellar para obtener al final del mismo una certificación de peregrinación.

Igualmente, no sorprende que el llamado a realizar este camino sea atendido por personas que vienen no sólo de diferentes puntos y parroquias de Caracas y las ciudades cercanas, sino que desde todos los rincones geográficos de nuestro país como Ciudad Guayana o Mérida, por solo citar dos, se preparan y desplazan personas para acudir el día señalado, a esta importante cita religiosa.

Lo que si sorprende y conmueve es que en esta séptima edición de la “Peregrinación por la Paz” uno pueda observar a tantas personas que han atendido el llamado, caminando y realizando el recorrido con tanto entusiasmo, con tanta devoción, con tanta alegría y, sobre todo, con una fe que contagia, que desborda, que emociona, que despierta el deseo en todo aquél que, de repente, se ve envuelto por este camino de fe, de sumarse e incorporarse como uno más a este deseo expresado a través de las diferentes etapas que había que cumplir.

La Peregrinación del Camino de Santiago comenzó en la parroquia “La Anunciación del Señor” en La Boyera en donde desde las siete de la mañana comenzaron a congregarse personas que llegaban en grupos o en forma individual hasta que los organizadores, luego de una misa de bendición a los peregrinantes dieron inicio a la marcha.

Allí comienza la sorpresa de habitantes y transeúntes de El Hatillo cuando se consiguen y pueden observar un río continuo de gente que va ascendiendo, llena de motivaciones, hacia la segunda estación en la parroquia “Santa Rosalía de Palermo” en el casco de El Hatillo en donde los tres puestos dispuestos para el sellado del pasaporte no se dieron abasto para atender a la multitud de peregrinos que hacían cola para cumplir con el requisito e iniciar así el largo trayecto por toda la principal de La Lagunita hasta la tercera estación.

En el parque “Por la Paz” y luego del sellado, todos los peregrinantes visitaban el “cruceiro” o cruz de Santiago para depositar la piedra como símbolo del esfuerzo realizado, para regresar por la misma vía a su cuarta estación en la capilla de “El Calvario” en El Hatillo.

En la quinta estación en el Seminario “Santa Rosa de Lima” se unieron los niños en el recorrido para proseguir a la capilla “Virgen del Valle” de la Universidad Nueva Esparta en Los Naranjos y culminar en la séptima estación en la parroquia “María Madre del Redentor” también en la urbanización Los Naranjos canjeando el pasaporte completamente sellado por la “Certificación de participación en la Peregrinación”.

Una experiencia que a los ojos del espectador fue un deseo canalizado y expresado a través de este camino de fe, de una urgente paz que necesitamos y pedimos todos los venezolanos para nuestro país, para el mundo.

Ver el volumen de gente desplazándose sin distingo de clases sociales ni posiciones políticas, todos en comunión con la fe, motivados por el apóstol Santiago, fue una verdadera demostración que en esta séptima edición de la “Peregrinación por la Paz” el venezolano quiere y busca la paz que proviene de adentro para posicionarse en nuestras vidas y acciones cumpliendo así lo que el Padre, Beato Papa Juan Pablo II nos legó: “si queremos paz, vive en paz”.

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