Ecoturismo, un concepto global y sustentable.

Por: Daniel Merchán M.

Imagen: blog.cheapandgo.com/

La Sociedad Internacional de Ecoturismo (TIES) define ecoturismo como «un viaje responsable a áreas naturales que conservan el ambiente y mejoran el bienestar de la población local». El genuino ecoturismo debe seguir los siguientes siete principios, tanto para quienes operan los servicios como para quienes participan:

  • Minimizar los impactos negativos, para el ambiente y para la comunidad, que genera la actividad;
  • Construir respeto y conciencia ambiental y cultural;
  • Proporcionar experiencias positivas tanto para los visitantes como para los anfitriones;
  • Proporcionar beneficios financieros directos para la conservación;
  • Proporcionar beneficios financieros y fortalecer la participación en la toma de decisiones de la comunidad local;
  • Crear sensibilidad hacia el clima político, ambiental y social de los países anfitriones;
  • Apoyar los derechos humanos universales y las leyes laborales.

Imagen: ecologiahoy.com

El ecoturismo ya se convirtió en el segmento de más rápido crecimiento y el sector más dinámico del mercado turístico a escala mundial. Este movimiento apareció a finales de la década de 1980, y ya ha logrado atraer el suficiente interés a nivel internacional, al punto que la ONU dedicó el año 2002 al turismo ecológico.

El turismo ambiental consiste en el aprovechamiento pasivo de los paisajes naturales que ofrece la vasta geografía mundial, caracterizada por la presencia de los más diversos ecosistemas. Al convertirse en un medio de vida que permite cubrir sus necesidades económicas, el ecoturismo educa y fomenta que las comunidades que habitan los sitios con riqueza naturales excepcionales se conviertan en sus más fervientes defensores.

Precisamente el crecimiento del número de eco turistas en el planeta se encuentra en pleno avance. Una opción que beneficia no sólo a la naturaleza, sino también a las comunidades locales. Según cálculos de la Organización Mundial del Turismo (OMT), superada la primera década del siglo XXI, unos mil millones de personas se desplazan por todo el globo realizando viajes de placer, es decir, actividades turísticas.

Aunque no existen datos fidedignos para gastos a nivel mundial dedicados al ecoturismo, se estima que representa entre 10% y el 15%, aunque algunas predicciones optimistas llegan hasta 30%. Algunos estudios en los Estados Unidos de América revelan que por lo menos 30 millones de norteamericanos pertenecen a alguna organización ambiental o tienen un interés en protección ambiental, cosa que puede repercutir en planificar giras en otros países con atractivos naturales muy diferentes de lo que pueden encontrar en su país de origen.

En cuanto a la situación europea, luego de la feria española de turismo FITUR que se llevó a cabo en 1999, se llegó a la conclusión de que «el medio ambiente es la principal motivación turística para más de 20 millones de europeos». Se consideró asimismo que «las empresas medianas y pequeñas ayudan a preservar la autenticidad y a evitar la masificación».

Así el turismo hacia el Amazonas aumentó en 300% en la década de los 90 y algo parecido ocurrió en Costa Rica entre 1992 y 2000, donde se estima que el 70% de los turistas realizan actividades eco turísticas. Tendencias similares se visualizan en los últimos años en Venezuela, Panamá, Nicaragua y en general a nivel mundial.

El ecoturismo es visto por varios grupos conservacionistas, instituciones internacionales y gobiernos como una alternativa viable de desarrollo sostenible. Existen países como Costa Rica, Kenia, Madagascar, Nepal y Ecuador (Islas Galápagos) donde el turismo ecológico produce una parte significativa de los ingresos de divisas provenientes del sector turístico, e incluso en algunos casos, de la economía del país.

Daniel Merchán M

Twitter: @Daniel_Merchan

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