Tensión Extrema en Corea.

Por: Daniel Merchán M.

Imagen: laproximaguerra.com

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Históricamente Corea del Norte y Corea del Sur, han permanecido cada una de ellas en lados distintos de la escena, no solo por la división geográfica de la Península Coreana, sino además por sostener perfiles económicos, políticos, sociales y pare usted de contar, totalmente diferentes. Con precedentes tan cruentos como la guerra de Corea escenificada entre 1950 y 1953 que definirían a la larga la figura emblemática del paralelo 38, así como una serie de acciones y amenazas durante todo este tiempo, que plasman hasta la actualidad la poco posible oportunidad de concebir un estado de paz concreto entre estas 2 naciones.

Uno de los episodios de esta confrontación de vieja data, se presento hace pocos años, ya que Corea del Sur responsabilizo a Corea del Norte del hundimiento la corbeta «Cheonan», incidente en el que murieron 46 de sus tripulantes, Lo cual recrudeció las tensiones cuando un comité de expertos internacionales señaló que el barco fue hundido por un torpedo de procedencia norcoreana. Poco después, el entonces presidente surcoreano, Lee Myung-bak, anunció la suspensión de los flujos comerciales con Corea del Norte. La respuesta no se hizo esperar, además fue bastante enérgica, y no descartó la guerra si Corea del Sur le imponía nuevas sanciones.

La península de Corea fue dividida a finales Segunda Guerra Mundial cuando fuerzas soviéticas y estadounidenses intervinieron para poner fin a 35 años de ocupación japonesa. El territorio fue dividido por el paralelo 38, y no fue hasta 1948 que se proclamaron dos estados: la República de Corea, fundada en el sur, el 15 de agosto de 1948, y la República Popular Democrática de Corea, fundada en el norte, el 9 de septiembre de 1948. En 1950, el norte invadió al sur desatando una guerra de tres años que involucró a fuerzas de China y Estados Unidos. Corea del Norte fue respaldada y apoyada por la Unión Soviética, mientras que Corea del Sur tuvo como aliado a Estados Unidos, quien dominó un ejército multinacional que incluyó a otros 16 países bajo el emblema de la ONU. En 1953 se firmó un armisticio, pero no un tratado de paz, por lo que técnicamente ambas naciones siguen en guerra.

Las relaciones norte- sur se mantuvieron tensas por unos 20 años tras el fin de la guerra. En 1987, por ejemplo, se acusó a Corea del Norte de estar detrás de un atentado ocurrido en un avión de Korean Airlines, que viajaba desde Irak a Seúl, y que causó la muerte de 115 personas. Hacia 1970 comenzaron a descongelarse las relaciones y en 1991 se firmó un «Acuerdo de reconciliación, no agresión, intercambio y cooperación entre el norte y el sur», que también se conoce como Tratado Básico. Aquí se trazaron las bases para una reconciliación. En junio de 2000 tuvo lugar una histórica cumbre en la que se reunieron el presidente de Corea del Sur Kim Dae-jung y el anterior líder norcoreano Kim Jong-il. En octubre de 2007 ambos presidentes plantearon el inicio de conversaciones para formalmente culminar la guerra y un mes siguiente se reunieron los primeros ministros, algo que no ocurría hacía 15 años. Corea del Sur es aun uno de los mayores socios comerciales del Corea del Norte, después de China.

Ambos países están divididos por una zona desmilitarizada (ZDC), una franja de tierra de 250 kilómetros de largo, que va desde la costa este hasta la oeste. El lugar exacto se escogió al ser el área hasta donde habían avanzado las tropas de ambos países al firmarse el armisticio. La zona, de cuatro kilómetros de ancho, ha estado prácticamente deshabitada y alejada de la influencia del ser humano. La ZDC es uno de los lugares más controlados militarmente del mundo; sus límites están supervisados por unos dos millones de soldados apostados en torres de control, plataformas y atalayas. Otro de los temas es la colocación a prueba de un aparataje nuclear en reiteradas ocasiones, con lo cual Corea del Norte emitió una fuerte amenaza al orden de seguridad mundial. Una de las claves de tal orden es el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, con el cual los países no poseedores de armas nucleares se comprometen a no fabricarlas ni adquirirlas, y se someten con ese fin a la fiscalización de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).

Hoy todas esas vertientes parecen haber acumulado la posible erupción de una guerra inminente, especialmente ante la presencia de ejercicios militares de Corea del Sur y los EEUU en espacios marítimos cercanos, aunado a la presencia de Kim Jong Un, heredero de una dinastía proclive a la catástrofe, especialmente ante la amenaza de dejar todo acuerdo de paz nulo y declarar el estado de guerra. Lo resaltante ante toda esta enigmática y preocupante situación, es sin duda alguna la conservación de una agenda de la paz, pieza vital para evitar a toda costa, consecuencias desastrosas para la integridad de nuestra convulsionada sociedad global.

Daniel Merchán M.

Twitter: @Daniel_Merchan

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