5 razones de por qué “Rogue One” es lo mejor de la saga Star Wars en el último tiempo (sin spoilers)

Imagen: Rogue One: Una historia de Star Wars

Imagen: Rogue One: Una historia de Star Wars

Que la Fuerza nos acompañe. Con sable láser en mano y preparado para polémicas, Andrés “Chaya” Muñoz entra en terreno galáctico pedregoso y expone los motivos que hacen de esta nueva producción un imperdible con tintes de nuevo clásico. Y cual planos de la Estrella de la Muerte, analizaremos al detalle el más grande estreno de la semana, y para muchos, del año.

Ya se estrenó Rogue One: Una historia de Star Wars, que sin caer en spoilers y a grandes rasgos, trata de la misión de un grupo de rebeldes que debe robar los planos de la primera Estrella de la Muerte, arma letal y genocida que construye el Imperio. O sea, una película que se ubica entre los episodios III y IV de la saga cinematográfica de ciencia ficción y fantasía más famosa jamás conocida.

Sus críticas internacionales en general son positivas, e incluso muchas la instalan a la altura de Star Wars: El Imperio Contraataca, es decir, de lo mejor de la franquicia original, la de inicios de los ’80. Tanto, que el propio George Lucas quedó encantado con el resultado. A continuación entregamos las 5 razones que dan testimonio de por qué debes verla apenas puedas, con toda la fe y sin caer en el lado oscuro del hater; junto con descifrar las claves de su éxito. Entonces, ¿por qué Rogue: una historia de Star Wars es lo mejor de la saga en el último tiempo?

1. Por la apuesta
Amamos Star Wars: el despertar de la fuerza. Su carisma, humor, batallas, personajes nuevos (¡salve, oh hermosa y luchadora, Rey!), giros dramáticos (¡maldito Kylo Ren!), el pelómetro a mil de ver a Han Solo, Chewbacca, el Halcón Milenario, Leia o Luke nuevamente. Suspiro eterno. Pero convengamos en lo que cinéfilos y críticos expresaron en su momento: no había mucho riesgo, y J. J. Abrams –su director- sabía que esa era la fórmula para reactivar este universo, tomando un poco de todo y replicando lo esencial de Star Wars: una nueva esperanza, sin salirse de lo establecido. Además de ni rozar en lo hecho por Lucas con sus más contemporáneos Episodios I, II y III que sumó discordias y polémicas desde su exceso en el uso de lo digital o la falta de ritmo y chispa en ciertos actores. Por eso Abrams, te entendemos, te queremos, y tu enfoque, en verdad era justo y necesario.

Bueno, next, porque esto es completamente distinto. Es lanzarse al espacio en el punto 5 de la velocidad de luz y sin protección. Es salirse de la trama central, del linaje Skywalker y sus conflictos para encaminarnos en senderos profundos y desconocidos con una crónica de guerra, a pulso, intensa, de héroes incógnitos comunes y corrientes, del perraje, pero llena del espíritu germinal de Star Wars, de ese que habla del coraje, rebeldía, honor, épica. Dotando escenarios y perfiles de una oscuridad, tristeza y profundo drama. Sin dar espacio a tantos chistes ni guiños nostálgicos forzados. Todo en su punto, importando la historia y sus emociones. Si El Despertar de la Fuerza es Una nueva Esperanza; Rogue One es al Imperio Contraataca, por la profundidad, cariz, dolor y ejercicio narrativo.

2. Por sus personajes y elenco
Felicity Jones (La teoría del todo) rechazó proyectos de un tal Woody Allen, Terrence Malick, entre otros, por estar en esta producción. Fan de corazón, de las nuestras. Interpreta de forma notable a Jyn Erso, que junto a su padre, Galen (Mads “ojos llorosos” Mikkelsen, ya leyenda con joyas como La Casería o Hannibal) están relacionados con la Estrella de la Muerte. Aquí la actriz entrega pura pasión, fuerza física y balazos con una guerrillera que tiene la titánica tarea de conquistar corazones (eso tal vez no es tan complicado) y razones para asaltar al Imperio con poco y nada, por imposible que parezca.

También está Diego Luna, o Cassian Andor, capitán rebelde que destaca por ser pragmático, sesudo y comprometido, quizás mucho, con esta causa; por el lado de los droides tenemos en esta ocasión a K-2SO (Alan Tudyk), ex robot de la flota imperial que fue reseteado y aporta lo cómico a la trama. Junto con el piloto renegado Bodhi Rook a cargo del actor inglés de ascendencia pakistaní, Riz Ahmed (premiado en la miniserie The Night Of).

Otros que brillan son Forest Whitaker en el rol de Saw Guerrera, líder de una fracción independiente y extremista en contra del malévolo director Orson Krennic, con Ben Mendelsohn sacando fichas como uno de los más despreciables villanos de la saga. Y quizás lo más nerd y pulento son las participaciones del maestro Donnie Yen como Chirrut Imwe y Wen Jiang como Baze Malbus, dos leyendas del cine de acción y drama oriental, quienes encarnan a unos guardianes y seguidores de los templos Jedha, evocando esa maravillosa fibra o aire de la Fuerza y mística Jedi que toda película de Star Wars debe tener.

Es decir, como elenco y team, en su global, hay un mejor engranaje y sinergia que lo visto en las más recientes cintas, donde sólo algunos lucen y quedan en la retina.

3. Por su director
Gareth Edwards (1975) pertenece a la nueva camada de interesantes directores de ciencia ficción, grupete donde se alista también Duncan Jones, Denis Villaneuve o Alex Garland. Y si bien su remake de Godzilla(2014) no fue bien recibida por todas y todos, si hubo luces de una puesta en escena con un sello y tono especial. Mezclando la majestuosidad y mitología de este monstruo en su versión nipona (la que vale), con un drama y espectáculo visual de gran trato. ¿Pero por qué Disney y Lucasfilm se fijaron en él?

Año 2010 y una película independiente sitúa una invasión extraterrestre que hace que los gobiernos de EE.UU y México coloquen un muro divisor en sus fronteras (¿suena conocido, no?) y un fuerte continente militar en disputa. Aquí vemos el roadtrip o casi documental de ficción de un periodista y una muchacha que desde su soledad y emotividad recorren estos parajes selváticos, misteriosos, pero sobre todo politizados. Es decir, una increíble historia íntima de espectadores en una guerra que quizás no es en contra de marcianos con forma de pulpos, sino versus la pobreza, la intolerancia migratoria, el subdesarrollo, el capitalismo, el desamor. Sí, hablamos de Monsters, su opera prima y gran carta de presentación, que, extrapolando tal mapeo al imaginario Star Wars revive estas postales y experiencias desde y en la guerra. El socio la hizo.

4. Por los cabos sueltos
Muchos se hacían y se hacen la gran pregunta. ¿Cómo es que, desde su X-Wing, Luke Skywalker disparará un solo torpedo láser –gracias al poder de la Fuerza, obvio- para hacer explotar toda La Estrella de la Muerte? ¿El Imperio era tan tonto para hacerles tan fácil la pega? Rogue One: una historia de Star Wars tiene la GRAN respuesta. Y claramente, no fue nada, pero nada de fácil.

Respondiendo además a otros cabos sueltos o develando informaciones y detalles que construyen y afinan más y mejor esta gran novela cósmica que antes no habíamos presenciado o cuestionado. Desde los problemas internos que también sufren los rebeldes, con dilemas valóricos, familiares y políticos de por medio; hasta las relaciones de envidia y poder en los altos mandos del Imperio.

Vemos la realidad de otros grupos de la resistencia, unos que son más kamikazes y sesgados; también la figura, admiración y el culto de los Jedis en personas que no son Jedis. Vemos la trastienda de los pilotos u obreros “simplones”, pero elementales; la potencia de la Estrella de la Muerte sin ser mero espectador, desde sus víctimas y victimarios en terreno; o simplemente la cantidad de acciones y sucesos que transcurren en paralelo a la línea argumental base, y que complementan todo el gran espectro histórico de la saga. Sin duda, es la bienvenida al universo expandido de Star Wars. Brindemos todos en el parlamento galáctico por esto.

Todo esto se logra magistralmente en la forma de filmar y montar, enterrándonos en la arena, activando bombas, escapando de los AT-AT, poniéndonos en el lugar, como un verdadero videojuego, pero con alma. Donde todo es una hazaña contra el tiempo. Además se proyectan las escenas de batallas espaciales y en suelo más verosímiles y entretenidas hasta ahora.

5. Por Darth Vader
El papá mono. El señor de la noche. El más icónico villano del cine nerd. El autor de la frase más emblemática del cine pop corn: “Yo soy tu padre”, vuelve a la pantalla grande, y en grande, tanto que saca aplausos. Con eso basta. No es spoiler, sale en los trailers. Aquí aparece cubriéndonos con su capa y lado oscuro como nunca, mostrando toda su maldad y poder. Así es jóvenes padawans, porque con el sólo hecho de revivir el lado más terrible de Anakin Skywalker cualquier fan se dará por pagado. Aunque sean segundos, minutos, da igual. Más encima en su atuendo original, más activo, y nuevamente con el vozarrón del gran James Earl Jones. Maravilloso.

En fin, por esto más, Rogue One: una historia de Star Wars… que ver tú debes.

Fuente: eldefinido.cl

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