Crónicas de El Hatillo: Caso Bodega la Unión

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Crónica No. 170

Luego de enviar a amigos y conocidos las crónicas sobre El Hatillo que he venido redactando desde Julio del 2006, informándoles sobre la vida de destacados personajes que han hecho historia en El Hatillo, tradiciones, la primera banda musical, Semana Santa, la Patrona Santa Rosalía,  el patrimonio histórico, el fundador del pueblo, la familia Escalona, exposiciones de arte y un largo etcétera,  en días recientes envié la Crónica No. 168, donde en su primera pagina se trató el caso del cierre de la muy conocida Bodega La Unión o Abastos Hermanos Martínez Muñoz, espacio este muy conocido por todos y que según se comenta le dio el nombre de La Unión a la zona.

Según fui informado, los inquilinos que estuvieron por muchos años manejando la bodega, entregaron el local a sus propietarios por término del contrato. El contenido completo de esta crónica fue publicado por Radio El Hatillo, con quienes he tenido siempre excelentes contactos y que han desempeñado una importante labor en pro de nuestro municipio.

Los propietarios del terreno y de la casa al leer dicha Crónica,  manifestaron su preocupación por su contenido, señalando textualmente, entre otras cosas, lo siguiente: “Que triste que un medio de “comunicación” publique este lamentable artículo, sin molestarse a averiguar antes, como debe hacerlo todo medio respetuoso de las leyes, para evitar inconvenientes…El asunto es que este artículo tergiversa la realidad, ya que la que conocemos los hatillanos como “Bodega La Unión”, es y ha sido propiedad de la familia León desde antes que El Hatillo existiera como Municipio autónomo. (1992)

El articulo  empieza dándole otro apellido a nuestros familiares Tomas, Federico, Jesús María y Rosa, se nota que no se molestaron en verificar los datos, señores son León no Martínez Muñoz”.

Al respecto, en este punto inicial, debo señalar que el Catalogo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004–2005, Municipio El Hatillo, publicado por el Instituto de Patrimonio Cultural de la Nación (IPC), Ministerio de La Cultura, señala textualmente, y ahí la información obtenida referida a la bodega señala lo siguiente: “Bodega La Unión: La bodega de los Hermanos Martínez Muñoz, conocida como “Bodega La Unión” (se) debe a la decisión de varios hermanos de unirse para montar un negocio. Es así como los hermanos Tomas, Federico, Jesús María y Rosa abren esta bodega. Actualmente el local es centro de reunión de la gente de la zona, su estructura mantiene la forma original, el único cambio que ha sufrido es la remoción del techo de caña amarga. La bodega tiene en su patio lateral una cancha de bolas criollas. Según asegura la gente de la zona, La Unión le debe su nombre a este local”.

Allí no se habla de dueños, solo de quienes abrieron el abasto o bodega y logramos “verificar los datos” en el texto aparecido en el catalogo del IPC. (página 94)

Más adelante se dice textualmente lo siguiente: “Seguidamente el artículo indica que el inmueble al igual que la capilla San Isidro, (por cierto terreno donde se construyo fue donado por la familia LEON), son Patrimonio Cultural de la Nación (IPC), 2004-2005, páginas 38 y 94). Lo cual también es falso, ya que La capilla si está considerada Patrimonio, sin embargo lo que hace referencia a la bodega es una TRADICION ORAL, que no involucra al inmueble como tal, de ser el caso para declarar Patrimonio a un inmueble debe mediar una declaratoria de la autoridad y la correspondiente notificación al propietario y en algunos casos hasta la expropiación por causa de utilidad pública; ninguno es el caso del inmueble donde funciono la Bodega la Unión y recientemente el abasto Hermanos Martínez Muñoz”.

En el referido Catalogo del IPC (máxima autoridad defensora del patrimonio cultural de la nación) en su primera página nos apunta: “Todas las manifestaciones culturales contenidas en este Catalogo, elaborado en ocasión  del I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano, son poseedoras de valores tales – sean históricos, culturales, plásticos o ambientales – que el Instituto de Patrimonio Cultural las declara Bien de interés Cultural, según la Resolución No. 003-05 de fecha 20 de febrero del 2005, día del 146 aniversario de la Federación, quedando sometidos a las disposiciones contempladas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural y su Reglamento y demás normas que rigen la materia”

Con respecto a la venta del terreno, solo fui informado por algunos vecinos de la zona que entendían que se negociaba la venta con los dueños de La Muralla, cosa que no puedo criticar y que deseo puedan hacerlo, ya que la familia León tiene todo el derecho, solo lo que me preocupa es que los nuevos propietarios al realizarse la venta vayan a demoler este bien histórico que me atrevería llamarlo “propiedad espiritual” de todos los hatillanos, inmueble de referencia y testimonio patrimonial que hay que conservar, todo ello con el mayor respeto a la sucesión León Hernández.

Ya para finalizar, me permito también aclarar sobre la relación que se dice “somos la sucesión León Hernández, dignos herederos de Don Baltasar de León, fundador de El Hatillo…”

En relación a esto último, debemos recordar que el fundador de El Hatillo, Don Baltasar de León García, era hijo del Don Francisco de León, aquel que se sublevó con numerosos seguidores en contra de la Compañía Guipuzcoana en 1752, fundador de Panaquire, y que meses más tarde fuera enviado a la prisión de La Carraca en España, 60 años antes del envío de Don Francisco de Miranda, junto a dos de sus hijos hasta su muerte como consecuencia del virus de Viruela. Baltasar de León, gracias a Santa Rosalía de Palermo, abogada contra las pestes, logró salvarse y regresar a Venezuela con una imagen de la Santa, al llegar al lugar de la vivienda de su familia en La Candelaria, se encontró que la casa de sus padres había sido tumbada “por traidor a la Corona” y sembrada en sal para que no creciera ni el monte, viéndose con ello  obligado a alojarse en casa de uno de sus tíos en el caserío conocido como “el sitio del Jatillo”, un cruce de caminos que conducía a Petare donde se encontraba la autoridad principal.

Allí se instaló y construyó la actual Capilla de El Calvario y más tarde contrae matrimonio con su prima Ana Francisca Pérez García en la iglesia de Baruta, ya que en la Capilla no podían celebrarse matrimonios. Tuvieron un hijo llamado José que nació con Síndrome de Down, por lo cual no dejó descendencia alguna. Al morir Don Baltasar en la hacienda de Tócome en Petare a causa de una caída de un caballo, su viuda, luego del terremoto ocurrido en Caracas en 1812, complicada su salud, dona (16.600 pesos) a los curas de la Iglesia de ese lugar para que construyeran un hospital de caridad, para atender a los damnificados del terremoto y cuidaran a su hijo José, hoy en día aún conserva su nombre “Hospital Ana Francisca Pérez de León”.

Al señor Alcides León le pido disculpas si hubo algún mal entendido, pero que la intención era solo el de tratar de rescatar esta hermosa casa que en su exterior guarda muchísimos recuerdos y en su interior mil historias hatillanas.

Respetuosamente, Jorge A. González, vecino del municipio.

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