Los tiburones ballena, nuevas víctimas del derrame de petróleo del Golfo de México

Fuente: ecologiablog.com

Ya lo dice la sabiduría popular, el mar no admite puertas, y tampoco se puede dirigir el camino de los tiburones ballena, el pez más grande que habita los océanos. Muchos de ellos han sido avistados en la zona del derrame de crudo del Golfo de México, una circunstancia que podría costarles la vida, advierten los ambientalistas.

Este gigantesco e inofensivo animal (Rhincodon typus) puede vivir hasta cien años, y puebla la Tierra desde hace 60 millones de años, mide aproximadamente doce metros de longitud y suele encontrarse en zonas tropicales, por lo que no resulta extraño verlos por las cálidas aguas del Golfo de México. Observarlos buscando alimento junto a la enorme mancha de aceite ha puesto los pelos de punta a los científicos marinos.

¿Qué puede pasarles? Evidentemente, su cercanía al venenoso lugar de la catástrofe los convierte en nuevas víctimas de este desastre ecológico. Dado que los tiburones ballena son animales filtradores -recogen plancton y peces pequeños con la boca abierta mientras nadan justo debajo de la superficie – van a ingerir grandes cantidades de aceite tóxico, y las consecuencias serán letales.

Por el momento, los funcionarios de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica tan sólo han contado un total de cuatro ejemplares nadando en los alrededores. Y, si no se toman medidas para identificarlos, podrían acercarse y morir muchos de ellos sin que se sepa ni pueda evitarse. En palabras del doctor Eric Hoffmayer, experto en las ballenas del norte del Golfo y profesor de la Universidad del Sur de Mississippi:

El problema es que se trata animales que se alimentan desde la superficie y no se conoce ninguna forma de modificar sus recorridos, por lo que no podremos evitar que ingieran el petróleo, y tampoco vamos a saber nunca cuántos están muriendo. Es por eso que tenemos que etiquetar a estos tiburones para que podamos determinar cómo les afecta el petróleo. (Traducción libre)

La cosa está que arde, ya que el área contaminada pronto podría ser visitada por decenas de nuevos tiburones ballena. Tal y como advirtiró Hoffmayer, en los tres días que pasó en el Golfo, él y otros investigadores descubrieron una reunión extraordinaria del tiburón ballena de más de 100 ejemplares, a unos 145 km de la zona afectada por el crudo, en el sur de Grand Isle, Luisiana.

Vía | www.alertnet.org

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