Compañía Agrícola Envenena Refugio de Tortugas, Hostiga a Voluntarios de Pretoma

Fuente: Prensa, Pretoma

(San José, Costa Rica – 5 de agosto, 2010). Fumigaciones aéreas de un poderoso veneno aplicadas dentro del Refugio Nacional de Vida Silvestre Caletas-Arío, Guanacaste, los días 20 y 31 de Julio, por la compañía Agropecuaria Caletas S.A., ha causado matanza masiva de peces, representa una amenaza para los voluntarios de tortugas que viven dentro del Refugio y amenaza a una de las principales playas de anidación de tortugas marinas de Costa Rica, donde anidan 4 especies de tortugas, incluyendo la críticamente amenazada tortuga baula (Dermochelys coriácea).

La fumigación empezó el 20 de julio a las 7:00 am, y duró como hora y media. Durante este rato, una pequeña avioneta realizó vuelos sobre el humedal del Refugio así como sobre los arrozales, fumigando todo con una densa nube blanca de químicos. El veneno fue esparcido por el viento, llegando al campamento de Pretoma y a la playa. “Había un olor fuerte a veneno, y los voluntarios tuvieron que taparse la boca y la nariz con camisetas”, dijo Ana Ventura Pozuelo, la coordinadora del proyecto. A la mañana siguiente, los voluntarios de Pretoma encontraron una triste escena en la boca del río Bongo: cangrejos, peces y camarones muertos o moribundos, algunos peces medían más de un metro. Ana y el resto de los voluntarios, la mayoría de los cuales son biólogos, tomaron fotografías inmediatamente, así como muestras de agua y tejidos. También notaron como los zopilotes ingerían el carroña, lo que también podría provocar su intoxicación.

El equipo dirigido por Ana procedió a llamar a las autoridades de MINAET para denunciar la fumigación y envenenamiento del humedal. A los pocos días oficiales del MINAET visitaron el sitio, y lo primero que hicieron fue señalar a los voluntarios que ellos no estaban autorizados para tomar muestras biológicas. También advirtieron al equipo de biólogos que había otra fumigación programada para el futuro cercano, y que les informarían cuando sería.

Preocupados por las implicaciones de otra fumigación sobre su salud, los voluntarios continuamente llamaron al MINAET para recibir información, pero la segunda fumigación ocurrió sin aviso, la mañana del 31. “Estabamos muy preocupados por los químicos, pues no sabíamos a ciencia cierta de lo que se trataba, solo que debía ser muy tóxico para los humanos, a juzgar por la mortalidad que causó de peces y otros organismos en tal solo un día”, dijo Ana de forma preocupada y decepcionada. “Llamamos insistentemente al MINAET para que nos informaran sobre la próxima fumigación, pero nunca nos dijeron nada”.

Ana logró filmar en video la fumigación, donde se puede apreciar la fumigación de los químicos y la densa nube blanca. La destrucción sistemática del Refugio Nacional de Vida Silvestre Caletas-Arío por parte de Agropecuaria Caletas S.A., ha estado ocurriendo desde hace 4 años. El primer arrebato de la compañía fue construir cercas de alambre de púa dentro del Refugio para bloquear el acceso público. La compañía luego introdujo retroexcavadores y tractores e iniciaron el proceso de labrar la tierra para agricultura, lo cual implica el drenaje del humedal y la quema de la vegetación nativa. La compañía Agropecuaria Caletas S.A. ha tenido bastante éxito en sus pretensiones, pues ya queda poco agua para brindar una hábitat adecuado para las poblaciones de aves migratorias y otros animales.

Respondiendo a estas atrocidades ambientales, Pretoma denunció a Agropecuaria Caletas S.A. ante el Tribunal Ambiental, el cual ordenó en el 2009 que debían no solo pagar una multa de 15 millones de colones por daños ambientales, sino que además debían reparar los daños. Sin embargo, Agropecuaria Caletas simplemente se mofó de la resolución, nunca pagó la multa, y desde entonces continúa con su plan de destruir el refugio y hostigar a los voluntarios de Pretoma, incluso fumigándolos con venenos si es necesario.

Los voluntarios del proyecto de totugas marinas de Pretoma consisten en una mezcla de extranjeros y costarricenses, quienes apoyan la economía de pequeños pueblos rurales al pagar por venir a proteger las playas de anidación del país. Ahora, sufren fumigaciones con venenos por parte de una compañía que hace caso omiso de las órdenes de las Cortes y las leyes ambientales nacionales. Algunos de estos voluntarios tuvieron que retirarse debido al peligro para su salud, y el mensaje que llevarán a casa es que en Costa Rica proteger tortugas marinas puede ser nocivo para la salud. Lamentablemente para el proyecto, la familia de Ana le pidió regresar a San José.

“Este es el mensaje que Costa Rica quiere enviar a turistas y biólogos en potencia que piensan visitar nuestro país”, dijo un decepcionado Randall Arauz, Presidente de Pretoma. “Hay leyes en Costa Rica que protegen a los humedales y la salud pública, pero Agropecuaria Caletas S.A. hace caso omiso de todas, y ninguna entidad oficial parece capaz de hacer nada al respecto.”

Nota Curiosa: Agropecuaria Caletas S.A. es propiedad del Sr. Sylvestre Feichtinger, un ciudadano de EEUU-Austria, quien además es dueño del Hotel Casa Caletas ubicado cerca de los humedales del Refugio Caletas-Arío. Ironicamente, este hotel vende las bellezas naturales de la zona como su principal atractivo.

Para más información:

Pretoma

Tel (506) 2241 5227

Fax (506) 2236 6017

email: andy@pretoma.org

website: www.pretoma.org

Pretoma es una Asociación Civil costarricense declarada de Utilidad Pública, y es miembro activo de la Unión Internacional Para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y la Sociedad Mundial Para la Protección Animal (WSPA)

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