La Ruta de la Madera, turismo responsable y bosques para descubrir Honduras

Fuente: EFE Verde

Un turista con ganas de descubrir su destino de forma responsable y diferente, unos bosques explotados pero no expoliados y el desarrollo de la población local son los ingredientes de un proyecto pionero en el mundo: la Ruta de la Madera.

En la costa norte de Honduras, junto al mar Caribe, se encuentra el departamento de Atlántida, un territorio dominado por el bosque latifoliado, de árboles de hoja ancha y madera catalogada como «preciosa», que es aprovechado por una población rural empobrecida recolectora de frutos para el autoconsumo (setas, nueces o castañas) y madera, para sus viviendas o para hacer artesanía.

La Ruta de la Madera es un proyecto en el que se combinan los principios de la cooperación al desarrollo, la producción de madera certificada (FSC), el comercio justo y la explotación turística sostenible, y pretende generar beneficios para todos aquellos que participan en él de una forma innovadora y respetuosa con el medio ambiente.

La ONG española Copade (Comercio para el Desarrollo), que lleva diez años en el país y es el primer exportador de muebles de maderas FSC, decidió poner en marcha una estructura de venta de productos artesanales de comercio justo en la zona.

Su apuesta era conseguir que esos muebles y artículos de decoración tuviesen un valor añadido que los diferenciara del resto y convencieron a los artesanos para comprar madera con la certificación forestal, que acredita que se ha obtenido sin destruir el bosque.

«Hemos tenido que concienciar a las carpinterías locales para que no compren madera en empresas sin certificación, aunque sea más barata, y ha sido difícil hacerles entender que, en otros países, existe un consumidor comprometido dispuesto a pagar más por ello», explica a Efeverde la responsable de la campaña Madera Justa de Copade, Ana Rúzquez.

El certificado forestal consigue garantizar a los productores que sus recursos de vida se mantengan intactos, al evitar la tala incontrolada de maderas tropicales y la deforestación de los bosques en países donde las leyes forestales «no llegan a todo» y éstas prácticas son «habituales», cuenta Rúzquez.

Turismo responsable

El turismo se configura en este proyecto como el complemento «perfecto» para aumentar su capacidad a largo plazo, asegura el director de la consultora KOAN, José María de Juan, cuya empresa se ha encargado de diseñar una ruta turística «maderera» para conocer la realidad ambiental y social de Honduras.

Ver de dónde viene la madera, disfrutar de un bosque bien gestionado, conocer qué supone esta correcta gestión para la población local, visitar las carpinterías donde fabrican los productos artesanales y un alojamiento rural en medio de un bosque tropical son algunos de los atractivos que propone la ruta.

Un producto innovador dirigido a un turista verde y concienciado, señala De Juan, donde el seguimiento posterior es «fundamental» para que éste se implique con el proyecto y, una vez en casa, quiera comprar estos productos y mantener el contacto con este sistema y esta filosofía.

Ambas organizaciones trabajan para cumplir los dos objetivos.

Copade tiene desde hace años un centro de tratamiento de la madera y tiendas de comercio justo, una de ellas en Tegucigalpa, desde donde busca que, «más allá de la concienciación Norte-Sur», el consumidor del sur se implique con el desarrollo de su propio país.

KOAN articula el entramado del producto turístico en el que la formación de la población local y las alianzas con los operadores de la zona son, a juicio de José María de Juan, fundamentales para que funcione.

You may also like...

Deja un comentario