Japón al Borde del Abismo.

Por: Daniel Merchán M.

Japón es uno de esos países que siempre marcan la pauta de nuestra historia tal cual como la conocemos, ya sea por lo conflictos bélicos es lo que ha participado, ocupaciones, ataques, alianzas miltares, etc, o también por su fluida economía que se ubica en los primeros rankings mundiales, devengando un sitial de honor en cuanto a la comercialización de sus productos de entretenimiento tecnológico así como otros rubros, vale recordar a las bien potentadas empresas Toyota, Honda, Mitsubishi, Toshiba, Sony, Nintendo, Kenwood, Panasonic, Suzuki, Canon, Yamaha, Nikon y pare usted de contar, además de una cultura muy atrayente con grandes alcances en eficiencia, administración publica, superación, honorabilidad y bellezas naturales, iconos de una de las naciones que pudiera verdaderamente denominarse del primer mundo.

El País está formado por cuatro islas principales: Honshū, Hokkaidō, Kyūshū y Shikoku, que forman el 97% de la superficie total del país, y por otras 6.848 islas menores adyacentes. Tiene una población de 127 millones de personas, la décima más numerosa del mundo. El área metropolitana de Tokio, que incluye a la ciudad capital de Tokio y las prefecturas de sus alrededores, es el área urbana más grande del mundo en términos de población, albergando a más de 30 millones de habitantes. Es el segundo país más poblado de Asia Oriental, después de China.

Sin embargo, esta vez la tierra del sol naciente, aquella donde se erige el Monte Fuji, hizo temblar a propios y extraños cuando las alarmas de un terremoto de 9.0 en la escala de Richter, sin precedentes de esa magnitud en la nación nipona y con el agregado de un Tsunami devastador que principalmente abordo a la provincia de Sendai y demás costas cercanas al epicentro del sismo, no obstante, genero alerta de Tsunami en una diversidad de países incluyendo hasta el otro extremo del océano pacifico en territorio americano. Vale destacar que desde el primer ministro Naoto Kan pasando por todas las demás autoridades nacionales e internacionales han estimado las consecuencias de este suceso como catastróficas, miles de personas fallecidas, heridas o desaparecidas, es el saldo de este terrible evento, perdidas cuantiosas de millones de dólares en infraestructura, empresas, bienes destruidos, por el impacto del terremoto o la ola inmensa y devastadora presentada por el tsunami, así como una economía y comunicaciones paralizada que recientemente retomo sus actividades en pulso negativo de las casas de bolsa, fenómenos que hablan claramente de una tragedia de todo tipo.

Una de las consecuencias más preocupantes es la declaratoria de emergencia nuclear después del sismo, más concretamente por fallas en el sistema de enfriamiento de la planta nuclear de Tokio Electric Power en Fukushima, así como distintas acciones de prevención en variados centros nucleares, claro que para el primero de los casos una posible fuga ante un repentino destello de radiactividad en la zona, representa un peligro gigante para el bienestar de la sociedad japonesa y mundial, lo cual mantiene en vilo a los especialistas en la materia a fin de detener males mayores, que ya ha cobrado victimas dentro de la planta, por lo que se solicito ayuda a las distintas industrias y científicos extranjeros en este trabajo de emergencia continuada. Un punto aparte también agrega que los expertos coinciden en que el terremoto debe haber desplazado el eje de la Tierra entre unos 10 y 15 centímetros, y las contantes replicas aun se sienten.

Desde ya, la comunidad internacional se ha volcado en la ayuda requerida por Japón, las agencias de Naciones Unidas se encuentran trabajando en la asistencia humanitaria, la OIEA en la evaluación del tema nuclear, cada uno de los países se ha puesto a disposición si su apoyo es requerido, las redes sociales una vez más han tomado un rol activo de organización y comunicación, el mundo en su totalidad, con sus diferentes medios esta al pendiente de cada uno de los pasos a tomar en esta imperiosa y delicada situación, para evitar a toda costa en un esfuerzo sin descanso, que la nación japonesa de un tumbo más, al borde del abismo.

Daniel Merchán M

Twitter: @Daniel_Merchan

 

 

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