El Nuevo Sudan del Sur.

Por: Daniel Merchán M.

El más nuevo de los sujetos del orden internacional, acaba de nacer. Se llama Sudán del Sur y enfrenta muchos desafíos de los que dependerá su supervivencia. Sudán y sus dos millones y medio de kilómetros cuadrados. Quedaron partidos en dos de una manera aproximadamente pacífica. Pero así ha sido. Desde hoy, 9 de julio de 2011, el tercio meridional del país toma las riendas de su propio destino y emprende la aventura de la independencia como miembro número 54 de la Unión Africana.

El gobierno sudanés permitió la autonomía de la región tras un acuerdo de paz firmado el 9 de enero de 2005 en la ciudad keniata de Naivasha. Bajo dicho acuerdo, Sudán del Sur se convirtió en una región autónoma de Sudán con su propio gobierno y constitución interina, aprobada el 5 de diciembre de 2005, que definió la celebración de un referéndum de independencia entre el 9 al 15 de enero de 2011. El 7 de febrero de 2011 se hicieron públicos los resultados oficiales, que arrojaron un apoyo del 98,83% a los partidarios de la independencia, la cual fue proclamada el 9 de julio de 2011.

Los sudaneses del sur han recibido un regalo del cielo en forma de oro negro. De sus pozos sale el 85% de la producción petrolera de todo Sudán, un maná que constituye cerca del 100% de los ingresos del nuevo Gobierno presidido por Salva Kir Mayardit, elegido hace ya seis años como presidente de lo que entonces era una región autónoma dentro del gran Sudán.

Unos y otros, los del norte y los del sur, separados por una barrera cultural, étnica, religiosa, lingüística y hasta climática, tendrán que ponerse de acuerdo en prácticamente todo. El sur tiene el petróleo, el norte la costa desde la que se exporta ese petróleo a todo el mundo. Del entendimiento entre musulmanes del norte y cristianos del sur depende que Sudán del Sur sobreviva y prospere o se hunda en guerras con el vecino del norte.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas le ha sugerido formalmente a Sudán del Sur unirse a la organización internacional. De aceptar, la recién nacida república africana se convertiría en el miembro número 193 de la ONU. Sectores aseguran que hay una sensación de satisfacción en la ONU por haber monitoreado el acuerdo de paz que permitió al sur de Sudán independizarse del resto del país. Sin embargo, todavía persiste preocupación por la región de Abyei, un área rica en petróleo que está en disputa.

El Gobierno de Sudán del Sur ha conseguido desarrollar y modernizar en pocos años algunas partes de Juba, la capital. Pero el país más joven del mundo apenas tiene carreteras para un territorio algo mayor que España y Portugal juntas, tiene unos índices de analfabetismo cercanos al 85 por cien y una niña de 15 años tiene más posibilidades de morir durante el parto que de acabar la escuela secundaria. Con esas y otras terribles estadísticas y cuando tras la independencia se vayan las cámaras, el Gobierno del nuevo país no podrá seguir ignorando a los olvidados de Juba y de Sudán del Sur en la búsqueda de alternativas a la crisis actual.

Daniel Merchán M

Twitter: @Daniel_Merchan

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